El rock no está muerto. Guns N' Roses, sí
Dios del cielo, la imagen es para vomitar durante tres horas seguidas. Axl Rose, con su sombrero de patriarca gitano, sus 60 kilos de más y su cara de Vernon Dursley sin bigote, sujeta un micrófono con esas cinco salchichas frankurt que tiene por mano izquierda. Está sentado en el súper hiper mega ultra trono del rock que se inventó Dave Grohl para seguir de gira con la zanca rota. […]
