Quema tus diccionarios
A pocas cosas he sido tan fiel como a las revistas de música. He devorado una al mes, como mínimo, desde que tenía 15 años. Y lo de devorar, por una vez, no es gratuito: leí las primeras Rolling Stone con devoción, apretando las páginas como si alguien me las fuera a arrancar de las manos, allí, apoyado en las cocheras que había debajo del Ribera de los Molinos, mientras los demás […]
