Te pregunto a ti, pagano. ¿Cuántos conciertos has estado tú en los que se toquen 25 canciones? ¿Foo Figherts? ¿Bruce Springsteen? ¿SRSRASR? Puede que alguno de punk. Esta cantidad de temas se consigue por unir una tras otra y también, en menor medida por que las canciones son cortitas. Pero hay que estar fino. En buena forma y que el público te responda. Los Airbag dieron una tesis sobre esprintar en la 12&medio. Que aprenda Usain Bolt.
Pero antes venidos del extracosmos, el fenómeno Pepsicolos estaba dejando a la gente en calzones. Tres zagales. Tres gorros. El gorrocóptero y el Brazo Robot de Ignacio del Espacio, su amado líder. Un cojín resobao de Micky Mouse. Estos tres astronautas son más punkys que todo lo que podáis pensar que es punky. Ya quisieran Siniestro Total. Además son fundamentalistas, con cariño, de todo el que no sea de su barrio. Por lo visto en otra crónica confundí Vistabella con Vistalegre y claro, al comenzar el bolo, Ignacio me lanzó varias maldiciones cósmicas. De esto me enteré en medio del intercambio de instrumentos, pero luego hubo más odio al Infante, a Mazarrón y a La Torre. Amor por Los Alcázares y VISTALEGRE. Esto solo me pasa a mí, que se caguen en ti en un concierto y perdérmelo. Pero al menos pude hacer las paces con el cantante, que por lo visto tiene más de 150 canciones escritas y un tatuaje tipo pictograma de Kiko Veneno, quien salvó su vida. Tocan una canción de un grupo de su padre. Nacho es un adelantado a su tiempo. Pero es que su bajista, lleva escasos 9 meses tocando su instrumento. El batería además de ser hilo conductor, hace coros. Hacen un reciclado de The Ramones. Su premisa es pasarlo en grande y sucio. Pero que el resto nos sintamos parte del concepto. Y todo el universo sabe que el concepto es el concepto. Un T-Rex, la velocidad de la luz, King-Kong, y un “Doble Elefante Telépata de Guerra”. Antes de entonar la estrofa que les ha encumbrado, su gran éxito, “Brazo Robot, David Bowie maricón” se reafirman: -“Somos un one hit wonder”.
Como ya os he comentado, hablo con Nacho Space en el intermedio para aclarar que es un fiera. Pero los Airbag tenían que volver a Murcia antes o después a presentar “Gotham te Necesita”, el grito de socorro viñetil en forma de álbum ( el sexto ya…) que los andaluces sacaron hace escasos meses.
El concierto es acojonante. Paran a afinar tres putas veces. TRES. No me da tiempo a analizar nada. Quisiera haceros una aportación sesuda sobre el recital y deciros cómo fue aquello. Pero lo que más se suda aquí es la camiseta. Como cuando quieres ver un flamante auto adelantarte y lo único que consigues es despeinarte. Pero es que cuando quise empezar a darme cuenta habían tocado diez canciones.
Uno de sus discos, con el que los descubrí, se llama “Manual de Montaña Rusa” (2011, Wild Punk Records). Pues como algo así se puede calificar su poderosa y transmisora música. Un manual para hacer las melodías cañeras más efectivas de todo el país.
Los Pepsicolos, unos minutos antes decían: “Somos adolescentes tardíos”. Pero creo que la temática de los malagueños navega aún más por asuntos post-pubertad. Amoríos de verano, romances imposibles, vergüenzas propias de mozuelos. Historias peliculeras todas ellas. Esto es pouerpop.
Me estoy acordando de la gente y del concierto de Los Hermanos Dalton, que se parecieron bastante. Me estoy acordando de Pantones y de cómo me gustaría verlos también. El pobre bajista, Pepillo, se desgañita entre los coros y los uuuuu y aaaaa. Mientras toca se hace a un lado para posar en una instantánea. Puto amo. En la guitarra, Adolfo consigue montar gresca con una aparentemente tímida Telecaster, pero que con bien de distorsión y buen rollo desata pasiones. Tras los tambores, algo estresado por tanto ritmo que tiene que efectuar, el bueno de Jose Andrés.
Los músicos siguen tocando. El público va tocado, pero tiene buen beber. Corean las partes que se saben. Los que nunca los hemos visto alucinamos. –“Me están encantado y eso que nunca los había visto”- confiesa un tipo. Abunda gente mayor que un servidor, pero hay de todo. Hay unos que discuten sobre la foto que hicieron al setlist al comienzo: Van a tocar esta, no, mira, tal otra…. No hay baladitas que valgan. Ni medios tiempos.
Un grupo en el centro hacen ollas. Otro lanza birra. En la primera fila se esfuerzan por no caer al escenario. Hay un caballero, que no para de gritar que si la ola esto, la ola aquello. Y después de tocar 20 temas paran para refrescarse en el camerino. Quedan unos bises meteóricos. Al volver por fin tocan: “La Ola Perfecta”, que es el éxtasis perfecto para acabar. La gente grita y se vuelve loca. La gente está disfrutando como niños. Si algo tienen los Airbag es que trasmiten mucho a sus fans. Y que tocan muy rápido y muy seguido.
Fotografía cedida por La Culturería

