Aquí la primera parte. Seguimos:

CAR SEAT HEADREST – TWIN FANTASY (MATADOR)

Will Toledo publicó la primera versión de Twin Fantasy en 2011. Lo grabó -como la mayoría del material pre Teens of Denial (2016, Matador)- en su casa, con palicos y cañicas. Ahora ha decidido recuperar esas canciones y grabarlas con más medios. Aunque a veces peca de desmesurado, Toledo no deja de parir postales postadolescentes sobre lo de siempre: amor, desamor, alcohol, follar. Su capacidad melódica y su talento como letrista le confirman como punta de lanza de su generación, muy por delante de compañeras de sello, como Snail Mail, Julien Baker o Lucy Dacus. A las que tampoco hay que perder de vista, por cierto.

Mira a ver: Sober to death


CAT POWER – WANDERER (MATADOR)

2018 nos ha traído la versión más luminosa, hasta la fecha, de Chan Marshall. En su décimo disco, la americana se muestra reconciliada con la vida. No es que Wanderer sea un disco de Dexys Midnight Runners, pero Cat Power suena serena, madura. Lo mejor de la historia es que las canciones siguen siendo sensacionales. El minimalismo y la contención emocional -para luego soltarlo todo- siguen siendo los ejes vertebradores de todo. Es así: a dos años de cerrar la segunda década del siglo XXI, la magnética Chan Marshall es más una cantante de soul, a la Terry Callier, por ejemplo, que cualquier otra cosa. Mucha clase, amigos.

Mira a ver: Me voy


CUELLO – REGALO DOBLE (BCORE)

Una de las peores noticias musicales de este año es la disolución de Betunizer. Por suerte, José Guerrero ha amortiguado la jodienda con otro capazo de canciones brillantes. En este caso, con Cuello. El cuarto álbum del trío valenciano incide en sus señas de identidad: amor eterno a Dischord, SSTMatador (tanto musical como operativamente), velocidad, sentido del humor, melodías chicletosas y pegada monumental. Muy pocas bandas por aquí como ellos, queridos míos. Notable también el disco de otra de sus bandas, Rastrejo.

Mira a ver: Saltando el muro del silencio

 


EZRA FURMAN – TRANSANGELIC EXODUS (BELLA UNION)

Dice Ezra Furman que su último disco es  lo que pasa cuando escuchas Yeesus pero quieres hacer rock and roll primigenio. En efecto: el de Chicago vuelve a beber a morro del rock and roll 50’s, del punk del CBGB y del glam, pero suma a su paleta sonora sintetizadores (y todo lo que conllevan). En este relato (casi totalmente biográfico) sobre la liberación queer, Furman firma 13 canciones emocionales -a veces un pelín histriónicas- con esa forma suya de cantar que va del susurro al aullido casi de forma natural. Grandioso, para lo bueno y para lo malo: puro pop.

Mira a ver: Driving down to L.A.


HOT SNAKES – JERICHO SIRENS (SUB POP)

Unos favoritos de esta casa, Hot Snakes han publicado su primer disco desde 2004. Y no es que no hayan perdido el fuelle, no, es que, seguramente, Jericho Sirens sea el mejor álbum de los californianos. Lo suyo sigue siendo una apisonadora: riffs dementes, sentido melódico, rabia y mala hostia. La que parecía una banda menor nacida de las cenizas de Pitchfork y, sobre todo, Drive like Jehu, se ha revindicado como un proyecto con mucho que decir. Otros gloriosos zanguangos de esta clase, por cierto, Superchunk, también han dicho este año que ni se te ocurra matarlos. Fresquísimo su What a time to be alive (Merge).

Mira a ver: Six wave hold-down


LEON VYNEHALL – NOTHING IS STILL (NINJA TUNE)

Sabe el cielo que no tengo yo ni puta idea de electrónica, pero mira: este disco es la hostia. Leon Vynehall se ha inspirado en la inmigración de sus abuelos a Estados Unidos -desde Inglaterra- para firmar un álbum lleno de recovecos, texturas y sutileza. Nothing is still es nostálgico, casi en blanco y negro, y acaba ganando por hipnótico. Aunque el ambient es el eje conductor, Vynehall ha recurrido a atmósferas propias de la música clásica y del jazz para redondear un disco epatante.

Mira a ver: Movements (chapter III)


SHAME – SONGS OF PRAISE (DEAD OCEANS)

Hay quien dice, con ánimo peyorativo, que lo de Shame es postpunk para todos los públicos. Lo cierto es que yo no le veo la parte negativa, honestamente: de todos los álbumes de punk oscuro -hay varios y muy buenos, ahí están Bodega o Woolen Men, por ejemplo-, el de los londinenses es el más vibrante. Aunque es cierto que el disco pierde pegada hacia el final,  Songs of praise rezuma canciones brillantes: un cruce entre la parte menos punk-funk de Gang of Four y la más pop de, por ejemplo, The Sound. Y con buenas letras, ojo. Ojalá este modelo hubiera sido el mayoritario dentro del revival del postpunk. Nos habríamos ahorrado a Interpol.

Mira a ver: Concrete


NIÑO DE ELCHE – ANTOLOGÍA DEL CANTE FLAMENCO HETERODOXO (SONY)

Niño de Elche ha firmado una reflexión casi inabarcable sobre la ortodoxia en cualquier disciplina artística, en general, y los límites del flamenco, en particular. Lo de inabarcable lo digo, entre otras cosas, por los millones de lecturas que ofrece un disco con referencias que van desde Lola Flores a Tim Buckley, pasando por Robert Crumb, Juan de Mairena, Manuel de Falla o Guy Debord. Francisco Contreras pasa por gran parte del folklore español, por el spoken word, el noise y el ambient y entrega un álbum monumental, llamado, con todo lo que ello implica en nuestros días, a perdurar. Obra maestra.

Mira a ver: Deep song de Tim Buckley (Lorca)


THE OCEAN PARTY – THE ODDFELLOW’S HALL (EMOTIONAL RESPONSE)

Hace décadas que los australianos tienen la patente de esa música medio naíf, medio psicodélica, irónica, inteligente y melancólica que llamamos jangle pop. Todo el Dunedin Sound, Go-Betweens, la vertiente más punk…nadie como ellos. La décima referencia -en, ojo, siete años- de Ocean Party es otra muestra de ello. The oddfellow’s hall es un canto a la belleza escondida en lo rutinario. Si eres de los que creen que lo hermoso está en el costumbrismo y en lo pequeño, vas a flipar con esto. En serio.

Mira a ver: Better


RATA NEGRA – JUSTICIA CÓSMICA (LA VIDA ES UN MUS)

Hace un tiempo, en un concierto en el Retal, alguien dijo algo así como que el punk siempre va de lo mismo porque no queda otra. Lo recordé al escuchar el segundo disco de la banda madrileña: diez canciones sobre rabia, alienación y demás mierdas sistémicas. Con Paco Loco tras el cristal, nada explica mejor por qué esta banda suena como suena que sus orígenes: dos tercios La URSS y uno de los añorados Juanita y Los Feos. Es decir: veneración del punk ibérico, de los Wipers y del postpunk más melódico (se oyen detallicos de Décima Víctima, por ejemplo). No inventan nada, pero que me avise quien conozca otra música que explique mejor por qué nos jode lo que nos pasa.

Mira a ver: Nada va a permanecer dorado

Santini Rose
Santini Rose
Soy periodista. A veces me meso la barba y las personas a mi alrededor creen que estoy pensando en algo muy profundo. Cuando hay personas a mi alrededor, quiero decir. Por cierto, están guapas esas presentaciones en las que uno habla de sí mismo en tercera persona, ¿sabes cómo te digo? rollo: Santini nació en la murciana aldea de Fuente Librilla allá por 1992. Hijo de maestros, demostró desde muy pequeño...ese rollo. Qué risas. Otra cosa: si sabes algo de Pedro, el pescador mellado de La Manga al que no dejan entrar en ningún bar, ponte en contacto conmigo. Le echo de menos.

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