Impresiones de Al Cantar La Aurora

010203

El otro día se celebró Al Cantar La Aurora, festival de canción de autor murciana. Nosotros, como parte organizadora, decidimos no hablar de él en Piso28, pero sí queremos apuntar algunas impresiones:

• El primer día nos dimos cuenta de cuan importante es hacer un cartel atractivo, y sobre todo, de moda. Lo configuramos teniendo en cuenta factores puramente artísticos, pero no fue suficiente. No es una actitud derrotista ni victimista (aunque sí que tiene pinta, sí). Creemos que hay generaciones de artistas que por alguna razón destacan sobre otras y la del viernes 26 (al igual que la del sábado) fue una de ellas, pero no pudimos hacerla funcionar. Escuchamos el argumento más repetido entre los defensores del arte: «9€ es muy caro». Sí, 9€ para ver a 5 artistas es carísimo. Yo personalmente creo que a un cantautor además no se le concede la misma legitimidad que a una banda a la hora de valorarlo con un precio. Son gente que toca por cerveza, o que va a Ítaca los fines de semana y lo hace gratis y tocan ellos solos con una triste guitarra. Otro factor es la ya manida «enorme cantidad de ofertas de conciertos» cualquier fin de semana en Murcia.

• Lo mejor de ese día sin duda fueron las hostias que casi nos pegamos con La7 Región de Murcia. Impresentable fue la actuación de dos de sus cámaras que vinieron a cubrir el evento. Decidieron de primeras ocupar una parte central importante para el público en vez de ponerse en una esquina. Durante los conciertos lanzaron el cable del micrófono sobre la gente –atravesando el único pasillo que había– para colocar el micro sobre uno de los altavoces (una obra de ingeniería). Pareció importarles poco despistar a los músicos. Al final de la noche, la inabarcable valía profesional de los trabajadores de esta cadena pública que nos acompañaban, hizo que decidieran hablar y sacar burla a Proyecto Jass durante su actuación. Esto podría ser porque algún hada pareciera haber lanzado sobre ellos algún polvo mágico y los hubiera dejado aturdidos. Bueno, venga, no hay que ironizar. Hay que ser correcto con la gente que te puede dar trabajo y promocionarte (incluso cuando les cedes tu trabajo gratuitamente, obviamente con nuestra venia). El rico semen. Digamos que se lo estaban pasando muy bien y Proyecto Jass tuvo la templanza de pedirles silencio y/o que se largaran en numerosas ocasiones (cosa que grabaron ellos mismos pero que no aparece en el montaje del evento). Ellos siguieron a lo suyo incluso charlando con una rubia a la que asistentes del público fotografiaron. Cuando acabó el concierto los reprendimos y con toda la facha del mundo, uno de ellos me dijo que «si hacia falta levantar de su silla a una vieja gorda coja para hacer su trabajo, la levantaba». Claro, aunque sonará a locura quizá podría haberlo hecho como un profesional y buscarse la vida sin entorpecer la función. El mejor momento fue en el que amenazó con no sacar nada: «Chaval, tú quieres que esto salga? ¿¿SÍ O NO?? ¿¿QUÉ?? ¿¿QUIERES?? Porque a mí me la sopla, no te saco». Desde el primer concierto pensé que me importaba una mierda si nos sacaban o no, pero no era yo el único organizador. También nos hicieron perder nuestro tiempo en la fiesta de presentación de Piso28 con la misma historia: «os hacemos una entrevista en directo; ¡ay, no!, pero lo montamos y lo subimos otro día; ¡ay, no!, ni os sacamos». Prefieren publicar un estudio de si los murcianos se enamoran más en primavera. Tras haber visto cómo trabajan por mi parte se pueden meter la cámara allá donde amargan los pepinos. Si seguimos queriendo que nos saquen y que nos publiciten estos benefactores de la cultura murciana, estamos pasando por el aro de la mediocridad y comulgando con las maneras marrulleras de hacer periodismo o lo que sea que hagan. ¿Vendemos nuestra dignidad por que nos saquen 2 minutos de pasada en la tele? No señor, nosotros hacemos nuestro trabajo. Si quieren cubrirlo, que lo hagan, pero que no vengan a envenenarnos. (Y no, no estamos diciendo que todos los trabajadores de La7 sean unos cagalindes, ni mucho menos. La cuestión es que en su trato hacia nosotros y gente cercana hemos descubierto un patrón. Puede que sea mala suerte).

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• Ese día no hubo técnicos de sonido por una serie de infortunios de los que según la sala poco pudo responsabilizarse, pero a los que evidentemente no dio respuesta. Bueno sí, había uno que no tenía ni idea (el pobre no tenía culpa, era algo que no podía abarcar). Luego vino otro que sabía lo mismo. Finalmente llamamos a un técnico de sonido con tablas para salvar aquel desastre. Al día siguiente los monitores ni funcionaban y ni rastro de los técnicos.

• El segundo día fue bien. Hubo gente joven, gente mayor que se escandalizó de escuchar a Rocío Ramos decir que «se vuelve marrana». En fin, fue un buen día. Nos quitamos la opresión del pecho por haber hecho un trabajo medianamente bueno. No sabemos si habrá una segunda edición pues no hay ganancias. El planteamiento debe haber fallado, algo debe estar mal y asumimos los errores. Nos alegramos de darnos cuenta y trabajar por hacerlo de una forma distinta. Nos dicen que no nos criticamos; ¡nada más lejos de la realidad! Ojalá alguien hubiera cubierto el festival y nos diera de palos. Lo que tenemos clarísimo es que La Puerta Falsa o La7 serán problema de otra persona en cualquier futuro.

• Y qué leches, las actuaciones de Jesús Cutillas, Margott Vaum, Joy Lang y Proyecto Jass nos parecieron geniales. Desde Piso28 les damos las gracias y les deseamos lo mejor.

Fotografías de Diego Montana

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