Que alguien escuche tus canciones mientras atraviesa una resaca –porque las resacas se atraviesan- debe dar gusto. Supongo que será tan satisfactorio como cuando alguien te dice que te lee cagando. Que lee algo tuyo, no me malinterpretes: lo último que necesita alguien que escribe es que le lean mientras ÉL caga. Decía lo de la resaca porque, joder, en pocos momentos uno está tan a solas con lo peor de sí mismo. Y es bonito compartir esas horas infernales con ciertas canciones. Es como cuando escuchas mucho a Lou Reed y te sientes obligado a contar con mil detalles y nombre y apellido cualquier desventura tuya. Te abres. Te comprometes. Vas con todo. Y eso también tiene mucho que ver con cagar, aunque eso te lo cuento otro día. El caso es que vivimos en un mundo en el que es demasiado fácil odiarlo todo y beber hasta perder el conocimiento. La buena noticia: tenemos canciones que sirven de analgésico y que ayudan a ver que en realidad sí que está bien estar vivo y tal. Estos discos están llenos de canciones de esas. Tú eres Bilbo convirtiéndose en Gollum, tu habitación huele a clase de 3º de ESO, enciendes el móvil y tienes:

-4 whatsapps de alguien que se ha enfadado contigo. No recuerdas por qué.

-7 whatsapps de un colega que se perdió y te preguntó hace tres horas si tienes un sofá para él.

-59 whatsapps de tu madre preguntándote si vas a ir a la comida familiar que se celebra dentro de -¡MIERDA!- veinte minutos.

-12 llamadas perdidas de tu madre, seguramente para preguntarte si vas a ir a la comida familiar que se celebra dentro de -¡¡¡MIERDA!!!- diecinueve minutos.

-1 mail de change.org sobre nosequé movida de los derechos de nosequién.

Miras al techo y te viene a la cabeza la palabra adefesio. La buscas en la RAE. Dice la RAE: 1. m. coloq. Persona o cosa ridícula, extravagante o muy fea. //2. m. coloq. Despropósito, disparate, extravagancia. U. m. en pl.

Asientes y piensas: “Pues sí, parece que la palabra adefesio se inventó para momentos como este”. No te puedes dar más pena. Entonces pones un disco. TACHÁN.

  • LOADED – THE VELVET UNDERGROUND (1970, MGM)

The_Velvet_Underground-Loaded-FrontalEn algunas resacas me aborda una sensación de extraño optimismo. Y no digo un optimismo estúpido que se diluye en cuanto miras debajo de la cama, me refiero a un optimismo CREÍBLE. Un optimismo que viene de unas canciones cantadas desde la mierda. Este disco transmite eso. Doug Yule empieza cantando que a quién le importa una mierda el sol cuando su corazón está roto . Y entonces llega Lou Reed con esa oda a LA VIDA llamada Sweet Jane  y piensas que estar vivo es ser capaz de cantar esos uuuuuuuh y que, si eso no es cierto, no merece la pena estar vivo. Otras razones para escuchar Loaded: ese You know her life was saved by Rock ‘n’ Roll de Rock&roll , el existencialismo resacoso hecho canción y, bueno, que CUALQUIER MOMENTO es un bueno para escuchar cualquier cosa que haya cantado Lou Reed.

 

  • WHEN THE CELLAR CHILDREN SEE THE LIGHT OF DAY – MIREL WAGNER (2014 KIOSKI/SUBPOP)

mirelwagner-whenthecellar-900pxMirel Wagner canta como si estuviera leyendo una sentencia judicial. Las melodías son bonitas y su voz es dulce, pero sus canciones resultan perturbadoras. Hay algo muy poderoso en su forma de pronunciar y en cómo utiliza los silencios. Está ajustando cuentas. Hay unos hechos y unas consecuencias. Y las consecuencias están flotando. Como si anoche la hubieras liado pardísima y ella acabase de entrar en tu habitación y tú notases cómo la palabra CULPABILIDAD se agranda hasta reventar los cristales e inundar el patio interior de tu edificio. Lo bueno es que tampoco te marea. No hace aspavientos, pero te deja claro que te van a dar por culo. Aunque igual eso es peor.

 

 

 

  • PAPER MÂCHÉ DREAM BALLOON – KING GIZZARD & THE LIZARD WIZARD (2015, ATO)

King_Gizzard__The_Lizard_Wizard_-_Paper_Mache_Dream_Balloon_600_600En su cruzada por hacer de tu existencia algo placentero, a King Gizzard & The Lizard Wizard les faltaba algo: música para escuchar cuando tu cabeza explotaría si escuchas sus seis discos. Algo diferente. El año pasado decidieron saldar esa deuda y publicaron Paper Mâché Dream Ballon. Igual de fumados, divertidos y emocionantes que siempre; pero a muuuuuchas menos revoluciones. Este disco es estar en duermevela. No saber si has alcanzado una lucidez extraordinaria o si no te estás enterando de una mierda.  Flautas, órganos, melodías propias de un mundo mejor y una voluntad: NO DARTE EL FOLLÓN. Ellos ya pueden decirle a Thee Oh Sees que no está tan claro cuál la banda más guapa del mundo. Y tú puedes despatarrarte a gusto y mirar al techo.

 

 

  • THE GOOD SON – NICK CAVE & THE BAD SEEDS (1990, MUTE)

The-Good-Son3-768x768Si quieres una resaca con presencia de palabras serias como REDENCIÓN, Nick Cave es tu hombre. Con el australiano pasa como con Lou Reed: CUALQUIER momento es bueno para escuchar algo que lleve su firma. Y más si eres un cóctel de sudor y náuseas y crisis existencial y cansancio y hastío y optimismo y dolor de barriga y no sabes por qué una espina de cactus sobresale de tu cadera y llevas dos horas jurando que no volverás a probar el alcohol pero sabes que en una semana –o menos- volverás a la casilla de salida. Y sonará The weeping song  y se te pondrán los pelos de punta.

 

 

 

  • 2 – MAC DeMARCO (2012, CAPTURED TRACKS)

CT164-Mac-DeMarco-Cover_1400La música de Mac DeMarco tiene todo lo necesario para que no te pegues un tiro por culpa de una resaca: desdramatización, humor, melodías para levantar una economía, letras que se traducen en: muchacho, no tomes pesambres, humor y más melodías salvavidas. Y encima canta como diciendo: madre mía, pues no habré pasado yo resacas…y al final no te mueres ni nada. El cabrón tiene tanto talento y lo hace todo con tanta inteligencia y es tan socarrón que no te queda otra mover los hombros y silbar. Tampoco te vayas a levantar, que no estás para muchos trotes. Más Mac DeMarco y menos ibuprofeno, copón.

 

 

 

  • PÁJAROS MOJADOS – QUIQUE GONZÁLEZ (2002, POLYDOR)

Quique_Gonzalez-Pajaros_Mojados-Frontal-600x600Quique González ha escrito las mejores canciones en castellano para atravesar una resaca, y solo Calamaro puede toser aquí. La mayoría están en este disco. El madrileño nunca afinó tanto la puntería para retratar esa mezcla de sensaciones que te asaltan en una cama –o en cualquier otra superficie horizontal- después de una noche de picos pardos. Este disco es tan bueno que hasta los defectos clásicos de González –medios tiempos que parece que no van a ningún sitio, tendencia a caer en tópicos y cierta languidez soporífera- se convierten en virtudes. Todo está en su sitio: no importa si un medio tiempo no va a ningún sitio y no tiene fuerza para cantar, porque bastante hace con estar de pie. Y luego está ese himno de la resaca llamado Pájaros mojados, con ese orgullo extraño sobre vivir como uno quiere. Guapo, guapo.

 

  • WHEN YOU LAND HERE, IT´S TIME TO RETURN – FLAKE MUSIC (1997, OMNIBUS)

Flake_WhenYouLand_1500Melancolía, euforia, rabia, atontamiento…el único disco de Flake Music –luego The Shins– es perfecto para una resaca. Si lo que pasara dentro de mí cuando juraría que voy a echar el hígado tuviera forma de canción, se parecería mucho a Deluca. Los dos primeros segundos del riff de guitarra son tensos, pero entonces entra la batería y te das cuenta de que en tu estómago y en tu cabeza se están librando la batalla de las Termópilas y el desembarco en Bahía Cochinos, respectivamente. James Mercer es tu colega. Ha venido a salvarte. Canta como si quisiera sobreponerse a la tormenta, pero no le da. No llega. Aun así, hay que reconocer que el tío venía de buenas: te ha colocado la tormenta emocional en los morros, pero no te ha partido la cara.

 

 

  • FREEDOM HIGHWAY – THE STAPLE SINGERS (1965, EPIC)

R-1363905-1213084017.jpegSi este disco no te hace suspirar, estás muerto. De verdad, muerto. Da igual que respires o que puedas hablar: estás muerto. Ya no te hablo del contexto –que vaya tela: cinco negrazos cantando en una iglesia de Chicago sobre lucha social, guerras y corazones con agujeros en pleno 1965-, te hablo de unas voces que te hacen preguntarte si de verdad no existe nada divino. Te hablo de una fuerza que te hace pensar en cosas primarias y salvajes: personas desnudas, leones follando, yo qué sé. Y con respecto a lo de estar muerto: convengamos que hay resacas a las que no parece quedarles grande la expresión LA PUTA MUERTE. La solución es fácil: Freedom Highway. En bucle. Si tienes alma, sobrevivirás. Si no, ya hace tiempo que sobrabas.

 

 

  • EVERYONE WHO PRETEND TO LIKE ME IS GONE – THE WALKMEN (2002, STARTIME INTERNATIONAL)

homepage_large.c20880e5Lo más guapo de este disco es el contraste entre la música y la voz de Hamilton Leithauser. Es como si el mundo fuera a una velocidad que tú no puedes alcanzar. Te hundes en una cama. Vives en un séptimo y te hundes en una cama. Notas cómo vas atravesando colchones y losas y cemento y mesas de comedor y más cemento. Llegas a los putos cimientos del edificio. Tu espalda está sangrando y ni siquiera puedes gritar de dolor. Tocas fondo. Sacas fuerza de algún lugar y aprietas la mandíbula. Ese inicio de Wake up Out of station through my radio / Nothings on /It’s like a joke thats told with out its final line/ Where’s it going/ Where had it belonged/I know /I’m trying/ I’m trying to wake up, canta el cabrón de Leithauser, retorciéndose de dolor. Yo también me siento estafado, Hamilton.

 

 

  • MATEO SOLO BIEN SE LAME – EDUARDO MATEO (1972, DE LA PLANTA)

c4ffcf62aa2f7a86bbe7f35ac0d33e58_vice_670Ya no tienes edad para que te canten nanas. Eduardo Mateo lo sabe. También es consciente de que lo último que necesitas es un palazo de condescendencia. Y que no estás para muchos trotes. Te propone un trato: tú te quedas tumbado sin abrir mucho la boca y él coge una guitarra y te quita de la cabeza esa idea de pegarte un tiro. Es buen tipo. Canta en voz baja. Arpegia. Suelta sucesiones de versos sin sentido aparente. Te quedas pensando en el sentido. En si es necesario que las sucesiones de versos tengan algún sentido. Entonces Eduardo Mateo se cansa y deja de tocar y todo vuelve a ser una puta mierda.

Santini Rose
Santini Rose
Soy periodista. A veces me meso la barba y las personas a mi alrededor creen que estoy pensando en algo muy profundo. Cuando hay personas a mi alrededor, quiero decir. Por cierto, están guapas esas presentaciones en las que uno habla de sí mismo en tercera persona, ¿sabes cómo te digo? rollo: Santini nació en la murciana aldea de Fuente Librilla allá por 1992. Hijo de maestros, demostró desde muy pequeño...ese rollo. Qué risas. Otra cosa: si sabes algo de Pedro, el pescador mellado de La Manga al que no dejan entrar en ningún bar, ponte en contacto conmigo. Le echo de menos.

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