¿De qué le sirve a un ser humano formar parte de la sociedad si no le corresponde ningún beneficio?

¿De qué le sirve el sacrificio, el trabajo, el esfuerzo diario o extraordinario, si no hay la contrapartida de unas expectativas, de una seguridad, de una libertad o una vida mejor?

Y ¿para qué usará su fuerza si se cansa de ponerla al servicio de otros?

La escena clave de Breaking Bad, la exitosa serie sobre un profe de Químicas, es aquella en la que Walter White arroja a la basura una chapa con la palabra “Hope”, “Esperanza”.

Hoy día, en el mundo, ¿cuántos de nosotros nos sentimos en ese momento?

La crisis económica mundial que comienza con la caída de Lehman bro. es usada por las élites para cambiar el status quo y destruir el estado del bienestar. Luego, ya bajando al país donde vivimos, conocemos el sistema de financiación del Partido Popular a base de sobornos de empresarios de todo tipo que Fraga y sus ayudantes idearon en los años 70’s y luego continuaron Aznar y Rajoy hasta nuestros días. En paralelo, y temiendo la reacción de la gente por estos dos motivos, se vuelve a la represión dictatorial con las leyes mordaza y las tasas judiciales…

La gente llevamos muchos años en la calle protestando.

Y se nos están acabando las múltiples paciencias que hay que tener para mantenernos en orden: hemos llevado a cabo protestas casi diarias, camisetas de miles de colores, conciertos pro, escraches domiciliarios, hastag virales, hemos imaginado miles de formas de denuncia, manifestación y visualización de nuestro sufrimiento. Y ni una sola autoridad o miembro de gobierno alguno ha salido a mirarnos. Ni una sola respuesta hemos obtenido. Los hospitales siguen privatizados, los bancos siguen rescatados con nuestro dinero, los jóvenes siguen encarcelados, los pobres siguen muriendo, los deshauciados de sus viviendas se siguen suicidando, los colegios siguen desamparados y la Iglesia sigue cobrando.

En este sentido, los murcianos tenemos, según encuesta de El País realizada en 2014 (cito de memoria, sorry), un récord curioso: somos los ciudadanos más desmovilizados de toda Europa: los menos afiliados a sindicatos, los menos organizados en asociaciones. Pero la razón es más inaudita aún: según la misma encuesta no creemos ni en Leyes, ni en Tribunales, ni en política, ni en sindicatos, ni en estamentos más o menos organizados como familia, comunidad o asociaciones*. Somos, por lo tanto, los individualistas por excelencia, los candidatos ideales a vivir al margen de la Ley.

Esa desconfianza secular del murciano que ha sido ridiculizada ad nauseam por políticos y pensadores de todo el espectro ideológico es, para mí, lo que le salva de caer en la sumisión. Contrariamente a lo que argumentan muchos (y siguiendo fielmente las encuestas): en la Región de Murcia no gana el PP, sino que pierden los demás partidos. Es decir, que los ventitantos años de gobiernos “populares” no se deben a un apoyo fiel de la población sino a que ningún partido de la izquierda o del centro político logra movilizar a votantes suficientes para desbancarles.

¿Somos, entonces, cualquiera de nosotros, ese profesor humillado que está a punto de contactar con personajillos a-legales para hacer cosas malas? O por el contrario ¿es la propia inacción y mala gestión del PP lo que acabará con su mayoría electoral, a causa de nuevos partidos que le comienzan a disputar su hegemonía?

Si, amigos, también hay nueva política de derechas. Puede que el reinado en solitario de los populares haya comenzado a deshacerse. Puede que dentro de un año no necesitemos a Walter White para metaforizar a los murcianos, sino a Juego de Tronos, con un Garre cubierto con las largas capas de pieles negras de Juan Nieve.

P.D. Los murcianos llevan 70 días movilizados contra las obras del tren (las concentraciones masivas comenzaron el 11 septiembre de 2017). CORREDOR SÍ, PERO NO ASÍ.

#AlasVias.

 

*Esto nos da una imagen más afinada de la manifestación contra el AVE del pasado septiembre, donde más de 50.000 habitantes salió a la calle detrás de la Plataforma Pro Soterramiento.

Cristina Morano
Cristina Morano

Sus últimos libros publicados son Cambio climático, (Ed. Bartleby 2014) y Hazañas de los malos tiempos, Ed. NewCastle, 2016). Es uno de los poetas recogidos por Alberto Gª Teresa en su tesis doctoral “Poesía de la conciencia crítica” y en el libro Disidentes.
Ha participado como invitada en el Festival Internacional de Córdoba Cosmopoética, dirigido por Elena Medel en 2015. El poema “El animal que no eres” fue elegido por Radio 3 (programa “Palabra Voyeur”) para uno de sus vídeos. Ha participado como invitada en el VoixVives de Toledo 2017.
Ha sido traducida al inglés, francés, esperanto, armenio y sueco. Con motivo de la celebración del encuentro poético de Oñati (Vitoria-Gasteiz) fue traducida al euskera.
Escribe artículos de opinión para eldiario.es
Es miembro electo de la coordinadora de CambiemosMurcia.

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