Alex Juarez telonea a los villancicos del Ayuntamiento de Murcia

El Ayuntamiento de Murcia suele invertir en una cultura casposa de ínfima calidad. Esto lo puede saber cualquiera mirando una programación subvencionada por él en la que detectará algunos detalles de calidad provenientes (quizá) de una falta de amistad entre artista y contratista.
 
Pero hoy, si has decidido pasear por la Glorieta de Murcia entre los puestos llenos de brillantina y los edulcorados e inmortales villancicos tradicionales, habrás sentido una punzada en el pecho al ver cómo Alex Juarez, bandurria en mano, se ha cagado en el murcianismo con la puerta del Ayuntamiento en una perfecta línea perpendicular a menos de 20 metros de él. Ha dado, junto a su hermano Víctor, el que puede ser el único concierto decente de la calle en estas fechas, ni si quiera superado por el quiero-y-no-puedo-ser-cool Christmas Rock de la Merced.
 
Alex Juarez ha expresado en una sola canción por qué “no es capaz de estar más de una semana” en esta tierra sin pan. 25 años de PP, Santa Eulalia queriendo ser Malasaña… Fina ironía, basta verdad. Soberbio, triste, rabioso, hermoso al fin.

 

Salvador Susarte está sonorizando y me pregunta que si voy a criticarle el sonido. Me hace gracia. Al final Santini va a tener razón y se me debe quedar el sobrenombre de «polémico», pero no creo que sea así. Yo no escribo para decir que el Ayuntamiento de pena, o que Murcia da pena. Contextualizo para que no se olvide y no acabemos adormecidos «en Murcia no se está tan mal…» y así no nos demos cuenta de que «mira qué cosas tan bonicas tenemos, este tío es de Murcia, ¿eh?». Escribo para que no nos enorgullezcamos de haber engrendrado un Alex Juarez, sino de que esa canción no sea posible. Pero no, en primera instancia escribo y escribiré por lo que me emociona. Llego tarde a trabajar, ayer curré 20 horas y luego estuve 2 en mitad de la autovía con una furgoneta rota. Hoy he vuelto al trabajo y en mi descanso he sacado fuerzas para sentarme en los escalones de la Glorieta y ver el Agua Para Todos que todos deberían escuchar. Un músico sensible y no un cartel.

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